Comunicación

MARCA

En 2003 Bill Parrett, Presidente Mundial de Deloitte, encargó al equipo de comunicación y marca de esta firma de servicios profesionales un cambio en su identidad corporativa y la simplificación de su naming. De este modo en todos los países donde operaba esta compañía pasó a llamarse simplemente "Deloitte" y gráficamente lo acompañó con un "punto" y seguido. Después de 160 años de historia y de varias fusiones, este cambio supuso un reto cultural e identitivo dentro de la compañía a nivel mundial.

Después de un año de trabajo, en 2009 se presentó la nueva imagen de Ferrovial reflejando la evolución y crecimiento de la compañía. Bajo el lema ‘Engineering human progress’, ser renovó la identidad corporativa utilizando los colores de la marca (amarillo, negro y blanco) añadiendo, como novedad, el gris, con el objetivo de aportar un aspecto “moderno y orientado al futuro”. Dentro de esta nueva identidad se incorporaron sus cuatro áreas de negocio (construcción, servicios, autopistas y aeropuertos) al mismo tiempo que se adaptarón otras marcas: Ferrovial Agroman, Budimex, Cadagua, Amey y Ferroser. 

En 2011 BBVA cambió su símbolo (graphic device) buscando una identificación de marca sin necesidad de recurrir al logo. El arcoíris azul fue la respuesta. Un símbolo sencillo, cercano, dinámico y con la personalidad suficiente para ser fácilmente reconocible por todos los públicos del Banco en cualquier país del mundo.

 

La elección no fue casual, el Blue Rainbow, como se bautizó, plasma una serie de stripes que van desde el azul más oscuro hasta un tono que tiende a fundirse con el blanco.  Esta sucesión descendente de intensidades de azules representa la dilatada esencia de BBVA que va desde la centenaria experiencia del banco como entidad financiera, a la disposición por la sencillez, la trasparencia y la innovación que busca actualmente.